El último título que he leido ha sido “Los robots del amanecer” de, como no, Asimov.
Elijah Baley, tras su misión exitosa en Solaria es requerido para acudir a Aurora a resolver un crimen. Se trata del asesinato de un robot, un robot humaniforme llamado Jander Panell que es idéntico a Daneel Olivaw.
Este crimen tendrá consecuencias diplomáticas graves para la tierra puesto que implica al doctor Han Fastolfe, que es uno de los pocos que apuesta por futuras colonizaciones de otros planetas por parte de los terrícolas. Si se demuestra que el autos del crimen (roboticidio) fué Han Fastolfe la tierra tendrá un futuro bastante oscuro. Además todo apunta a que la única persona capaz de asesinar (mediante un bloqueo) al robot es el propio Han puesto que es el único con suficientes conocimientos en robótica como para bloquear un robot.
Además de probar la inocencia del doctor Han, Baley deberá hacer frente al doctor Amadiro, director del insituto de robótica y enemigo de Fastolfe. Amadiro forma un frente político totalmente contrario a la colonización por parte de los terricolas y desea el fracaso de Baley y el hundimiento de la tierra. Por otro lado Fastolfe es el único humano con conocimientos sobre la construcción de robots humaniformes y ese es otro motivo por el que Amadiro desea hundir a Fastolfe. El instituto de robótica no es capaz aún de crear robots humaniformes pese a sus recursos.
En esta estancia en Aurora Baley volverá a ver a Gladia y en esta ocasión habrá algo más que un leve roce me mejilla.
Y hasta aquí voy a leer para no chafar nada.
Como curiosidad, en esta novela me he dado cuenta del salto tecnológico no previsto. Me explico, los autores de ciencia ficción a veces no puede preveer como evolucionará todo y esto se nota en su visión del futuro. Por ejemplo, en este caso, el tema del teléfono móvil. Hay un momento en que Baley se queda solo en un bosque a la espera de que vengan a recogerle y se encuentra realmente mal (tiene agorafobia como todos los terricolas) pero no es capaz de comunicarse con nadie. Por supuesto Asimov no había previsto la posibilidad de un terminal móvil, de hecho solo aparecen aparatos de comunicaciones fijos en los hogares.
Como siempre una gozada, a pesar de los años que tiene la novela y ser de cienca ficción.