Ya no recordaba lo que me gusta la ciencia-ficción. Ocupado en el día a día, con el trabajo, los niños, la familia, y el poco tiempo libre restante dedicado al Ajedrez hacia tiempo que no leía nada por el simple placer de leer, siempre leía algo practico, ya sean novelas históricas o bien ajedrez e incluso informática.

El caso es que al pasar un día por casa de mis padres vi en la estantería unos libros de Asimov que leí de chaval y entre ellos uno que no llegue a leer. Se trata del título “Los propios dioses”, asi que lo cogí y me lo he devorado en unos pocos días entre idas y vueltas en el metro.
El libro (simplificándolo al máximo) está estructurado en tres partes.
En la primera trata del descubrimiento de otro universo paralelo con el que se establece un intercambio de materia de forma que se puede obtener energía de forma ilimitada, barata y sin contaminación. Aparentemente todo es fabuloso hasta que algunos científicos comienzan a sospechar que ese intercambio no es tan inocente y beneficioso como aparenta.
En la segunda parte del libro se muestra la visión de los seres de ese universo paralelo y el origen e intención de ese intercambio de energía entre universos.
Por último en la tercera parte se llega al desenlace final del que no daré más detalles.
Ha sido un libro muy entretenido con el que he disfrutado e incluso recordado conceptos de física que ya tenía algo oxidados (no recordaba las partículas subatómicas, la fuerza nuclear,etc…). Muy recomendable, y que nadie se alarme, no es necesario tener ningún conocimiento científico para leerlo, es una novela y facilita.

