Ya tenemos en casa la scooba, el robot que friega el suelo.
Convencidos con el uso diario de la roomba (el que barre) nos hemos animado a comprar la scooba. Esta lo que hace es ir echando agua con vinagre o con la solución del fabricante (Clorex) y va “frotando”.
La primera impresión ha sido un poco decepcionante porque pensabamos que secaba por completo el suelo, y no es asi. Lo que hace es fregar y lo deja como lo podrías dejar tu después de fregar, o sea, que no se puede pisar. Pero, salvo este pequeño inconveniente, el resultado es más que aceptable.
La he probado con la típica mancha negra que queda en el suelo de la cocina cuando se te ha caído algo y la ha eliminado sin problemas. También hemos probado con el suelo de madera y todo ha ido bien.
Se nota sin embargo que es algo más torpe que su compañera roomba en cuanto al desplazamiento y es algo más aparatosa al tener que tener tanques de agua (para limpia y sucia). Además, no tiene base de carga como la roomba, simplemente va enchufada a un enchufe como cualquier otro electrodoméstico por lo que no puedes programarla para que funcione a una hora determinada (al menos mi modelo).
En fin, que a mi, me convence, sobre todo porque me quita mucho trabajo

