Una vez más, la historia se repite, plazos obscenamente cortos y muchas lineas por delante. Este mezcla es como el último chupito que hace potar a Amy Whinehouse, ¡horrible!.
Llevo unas tres semanitas con jornadas interminables de programación in-situ además de presión del cliente(o incluso tu jefe de proyecto) que viene cada dos por tres a prenguntar eso de “¿que tal va?”,mira un poco la pantalla (como si supiese que estoy haciendo
), tuerce el morro, hace alguna mueca más, se vá y vuelve al de un rato. Y así durante varios dias.
Pero bueno, ya lo tengo asumido, no hay mal que cien años dure y todo eso….. de momento me basta con descargame en el blog